Australia es uno de los países que busca combinar las carreras con autos solares

Muy contrario a lo que se piensa, cada vez son más los sectores que se suman al ahorro de energía y el funcionamiento eficiente en todas las actividades realizadas que conllevan el empleo de algún tipo de ella. Algunos vehículos tienen diseños tan novedosos que se han congregado en la popular World Solar Challenge, una carrera que tiene 3.021 kilómetros y cuya travesía es recorrer todo el desierto de Australia y fue creada con el fin de promover el uso de la energía solar, promoviendo un cambio en el sector automovilístico que ayude en gran medida a un planeta y a una civilización que se ve amenazada por el cambio climático. Este recorrido comienza en Darwin, una ciudad al norte de Australia y contó con 42 equipos de 21 naciones y cuya meta se encuentra en Adelaide, al sur del país.

Todos los participantes se dividen en varias clases, desde la Challenger en la que se valora la rapidez, la clase Cruiser que se introdujo en el 2013 y premia la practicidad y la clase Adventure donde se tiene un límite de tiempo para completar toda la carrera.

Entre los competidores más destacados encontramos el equipo Nuon Solar, conformado por estudiantes de la Universidad Tecnológica de Delft en Holanda. Este equipo ha sido de los más notorios en cada competencia, ya que han ganado las Challenger celebradas desde el 2001, sin contar en 2009 y 2011, donde los japoneses de la Universidad de Tokai se llevaron el título.

Con está competencia se busca combinar el mundo del automovilismo y el ahorro de energía, presentando nuevas formas y diseños de equipos especialmente creados para ello. Quienes participan en la clase Cruiser tienden a viajar más despacio, con una velocidad media de alrededor de 65 km por hora. En la clase crucer, la Universidad Tecnológica de Eindhoven se ha adjudicado el premio en 2013 y 2015, las únicas ocasiones donde se ha celebrado está clase.

Entre los países latinoamericanos que participan en el World Solar Challenge podemos mencionar a Chile, quien lo hace en la clase Challenger con un auto construido por la Universidad de La Serena y la Minera Los Pelambres. Este auto llamado Intikallpa IV cuyo significado es energía del sol, es un modelo que lleva los mismos materiales de los autos de la Fórmula Uno, los veleros y aviones de combate. Chile llegó de segundo lugar en la clase Adventure, por lo que el nuevo equipo presenta un diseño aerodinámico que ahorra hasta 15% del consumo de la energía.

Estas carreras comenzaron en 1987 y fueron inspiradas por el danés Hans Tholstrup, quien tenía el objetivo de promocionar el desarrollo de vehículos solares que pudiesen competir en diferentes categorías, mostrando las formas de ahorro que desarrollan muchos de los países participantes entre los que se encuentran: Alemania, Bélgica, Canadá, Corea del Sur, Hong Kong (China), India, Irán, Japón, Polonia, Singapur, Sudáfrica, Suecia, Tailandia, Taiwán y Turquía, entre otros. Las energías renovables, como la solar son una de las herramientas que nos ayudaran a combatir el cambio climático, uno de los principales problemas que enfrenta la humanidad en el siglo XXI.